Proyecto de regulación de utilidades en reserva divide al Gobierno y expertos tributarios

El Poder Ejecutivo prepara un proyecto de ley que busca regular el uso de las utilidades en reserva, una práctica que, según las autoridades tributarias, estaría siendo utilizada por algunas empresas para postergar indefinidamente el pago de impuestos y eludir obligaciones fiscales. Así lo adelantó el director de Ingresos Tributarios, Óscar Orué, quien aseguró que existe un vacío legal que permite a las firmas acumular ganancias sin destino claro, en lugar de distribuirlas o capitalizarlas, generando así una distorsión en la recaudación.


Orué explicó que la normativa vigente no impide que las compañías mantengan utilidades sin aplicar, pero advirtió que en muchos casos ese mecanismo se emplea con el propósito de evitar el pago del Impuesto a la Renta Empresarial (IRE) o del Impuesto a la Renta Personal (IRP), dependiendo del tipo de contribuyente. “No estamos en contra de la reserva legítima, pero hay quienes esconden allí utilidades que nunca se distribuyen y que, en los hechos, constituyen una evasión encubierta”, sostuvo el funcionario en una reciente presentación ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.

La propuesta oficial plantea establecer plazos máximos para que esas utilidades sean capitalizadas efectivamente o distribuidas entre los socios, bajo el riesgo de que, si no se regularizan, la administración tributaria pueda considerarlas como renta gravada.

La economista, tributarista y referente del Colegio de Contadores del Paraguay, Alba Talavera, enfatizó que la figura de las utilidades en reserva es una práctica legal reconocida por la propia legislación comercial y tributaria, y que su existencia responde a necesidades legítimas de previsión, inversión o estabilidad financiera. “No se puede partir de la presunción de que toda reserva es un mecanismo de evasión. Mantener utilidades en reserva es perfectamente legal y, si la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios tiene sospechas de evasión, lo que corresponde es que compruebe esas afirmaciones caso por caso, con los procedimientos de fiscalización que ya tiene”, señaló Talavera.

La especialista recordó además que esas utilidades ya tributaron en su momento como renta de la empresa, y que su destino posterior —ya sea reserva, distribución o reinversión— responde a decisiones societarias que no necesariamente implican un ánimo de elusión. “Ese dinero es propiedad de la empresa y ya cumplió con las obligaciones impositivas en la etapa de generación de la ganancia. Pretender gravarlo nuevamente si no se distribuye en un plazo determinado puede rozar una doble imposición”, advirtió.

Talavera instó a las autoridades a abrir una mesa de diálogo con los colegios profesionales y los contribuyentes antes de remitir el proyecto, a fin de evitar que una regulación apresurada termine afectando la competitividad y la seguridad jurídica. Mientras tanto, desde la DNIT aseguran que el objetivo no es aumentar la presión fiscal, sino cerrar una puerta que, a su criterio, facilita la planificación fiscal abusiva.

Por su parte, la tributarista Nora Ruoti señaló que debe dejarse claramente establecido que la pretensión del Gobierno no es una cuestión técnica tributaria, sino una “grave injerencia en la esfera del derecho societario”, afectando directamente decisiones internas de las empresas.

“Corresponde afirmar con absoluta claridad que las facultades reglamentarias de la Administración Tributaria no pueden alterar la esencia del régimen societario ni intervenir en la decisión sobre el destino de las utilidades”, sostuvo. Ruoti agregó que estas disposiciones ya fueron delimitadas por la propia ley tributaria.

El artículo 40 del Impuesto a los Dividendos y Utilidades (IDU) establece categóricamente la independencia entre el hecho generador tributario y las decisiones internas de la empresa respecto a la distribución de utilidades, reconociendo que la determinación de distribuir o no dividendos es una facultad exclusiva de la sociedad.

“Pretender, por vía reglamentaria, incidir sobre dicha decisión implica desnaturalizar el régimen legal vigente y desconocer una norma expresa que garantiza la separación entre lo tributario y lo societario”, manifestó la tributarista. Finalizó señalando que, desde el punto de vista constitucional, la situación es aún más grave, debido a que se configura una violación directa al artículo 109 de la Constitución Nacional, que protege el derecho a la propiedad privada.

Fuente: infonegocios

¿Porque puedes sanarte con tu fe?

¡La verdadera sanidad está dentro de ti!
No esta afuera, como los que te enseñan los que engañan al mundo, no saben que el cuerpo es el “templo” y contiene el reino de Dios como lo decía Jesucristo.


Dentro de ti vive el Dios sanador, el que da vida. No esperes afuera, el “aliento de vida” lo tenés incorporado a ti o sea tu energía esta conectado a la energía universal.

El templo de Dios no son edificios, paredes, ¡o construcciones como te dicen, el templo eres tú! Y allí está tu sanidad.

¿Pero porque nos enfermamos o aparecen las enfermedades? Pues es una desconexión de nuestro aliento con el aliento de vida universal. Cuando no vives en sintonía con él, aparecen los miedos, las tristezas, envidias, odios, ansiedades, mentiras, reveses, ahí es que inician las enfermedades. Y eso lo aprovecha la “serpiente antigüa llamado diablo” y todos sus secuaces, procurando arruinarte la vida..

Con esto no estoy diciendo que la ciencia o los médicos no estén para sanar, claro que no. Ellos se preparan para guiar y sanar a las personas física o mentalmente a los que no conectan con el “aliento de vida” en este mundo físico. De ahí a que estén en la forma correcta de esa “conexión” o no, es otro tema.

Jesucristo ha venido al mundo a mostrarnos de distintas maneras como sanar conectándonos al Dios verdadero que está dentro nuestro. Que la sanidad está en nosotros mismo. Nos dice: “tu fe te ha salvado!” y ¿dónde está tu fe?, ¿dónde está la “convicción de lo que esperas” ?, pues está dentro de ti!

Tu fé no está en algo o en alguien. Esa fe es la “conexión” de tu aliento con Dios y es la que te sana. Por eso no importa en que persona o cosas tengas fé, lo exterior no cambia, si cambia tu conexión con la fuente o el “soplo universal”, eso sí, accionará. Eso te da el poder para “sanarte”.

¿Tú crees que Jesús hacía milagros o sanaba porque sí o porque era Dios?

Él tenía la forma que los hacía conectar con esa “fuente universal”, entregaba la llave que abría la puerta a la fe, el “creer” y así curaba, como curan miles de personas de sus afecciones, y esas acciones también son milagros. Por algo decía, “el que en mí cree y las obras que hago, tú lo harás también”, o sea, que tú también tienes el poder de sanar y sanarte. La llave: ¡solamente cree! ¡Tú fe interior!

Trabajemos y desarrollemos nuestra fe, Él decía: “si tuvieses la fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: “Pásate de aquí para allá”, y se pasará”. “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis”
Allí esta el secreto y lo importante es que lo entiendas y edifiquemos en ello.

Por lo menos es lo que yo entiendo! 

Escrito por: Ruben Dario Cabral G. Médico clínico
Colaborador de Concepción Noticias

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción

La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.



Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.

La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.

Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. 

La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.

Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, e
l vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.

Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.

Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”

"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"

Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

Promoviendo la fé

 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.


- Hebreos 11:1


El mundo de hoy muchas veces cuestiona a las personas que tienen fe. Se les considera ingenuas, ilógicas, supersticiosas. Parecería que para tantos hombres y mujeres de nuestro tiempo resulta difícil creer en algo o alguien sin poder verlo con los propios ojos y tocarlo con las propias manos.


Pero no confundan la Fe con la esperanza!

Debemos entender que la fe y la esperanza son cosas diferentes, pero que trabajan juntas para que podamos recibir de Dios
La fe se encuentra en el tiempo presente mientras que la esperanza en el futuro.

La esperanza está siempre en el futuro, nunca nos ofrece la seguridad que tendremos las cosas que queremos recibir. Lo que nos da la seguridad es la fe.
La fe va mas allá de lo material, trasciende la frontera de la realidad.


Lo que hace la esperanza es trazarnos la meta, mientras que la fe la realiza.
Mi abuelo era ingeniero y mi papá es arquitecto. Cuando trabajaban juntos mi papá realizaba los planos de la casa y luego la construía mi abuelo.


Eso es lo que hace la esperanza dibuja el planos de lo que queremos recibir de Dios, y la fe lo trae a nuestras vidas.

Una enferma de cáncer decía: “Yo se que Dios me sanará algún día.” Y se murió. Algunos hermanos se preguntaban porque esas palabras llenas de fe no funcionaron.

La respuesta es sencilla no eran palabras llenas de fe sino llenas de esperanza!


En conclusión: La fe es el título de propiedad que nos garantiza que las cosas que esperamos son nuestras a pesar de que no las veamos con nuestros ojos físicos. La fe nos da la seguridad de las cosas que estamos creyendo ya son nuestras. La fe es el brazo que se extiende al mundo espiritual y recibe las cosas que Dios ya nos dio.

ALIMENTACION: su importancia para mantener la Salud

“La alimentación es un factor clave para mantener la Salud”

No voy a referirme a qué “alimentos” debemos o no tendremos que consumir para evitar que enfermemos.

Lo primero es conocer lo que es “SALUD”.

Mas allá de la ausencia de enfermedades, la OMS define desde 1948 como “un estado de completo bienestar físico, mental y social" que hasta hoy día es aceptada.

Ahora, teniendo en cuenta eso, se habla mucho de los factores que inciden sobre la Salud, uno de esos elementos consiste en una alimentación saludable.

Por tanto, una alimentación saludable consiste en consumir alimentos que nos brinden los nutrientes que necesitamos para mantenernos sanos. De esta forma, conseguimos un equilibro entre el aporte necesario de nutrientes, calorías y necesidades de cada persona, con el fin de que su cuerpo desarrolle sus funciones correctamente.

Aquí, tenemos que discriminar la situación de cada individuo, ya que debemos de tener en cuenta las variables que inciden sobre la SALUD, como ejemplo, su ambiente (vivienda, clima, familia y otros), el estado de salud actual, factores psicosociales, conductuales (actividad física, consumo de alcohol, tabaco, drogas y otros), edad, sexo e incluso los factores genéticos.

Así que, básicamente conocemos las necesidades nutricionales en general del organismo, pero, por las variables citadas, no se puede aplicar un estilo de alimentación fija para todos. Entonces comprendemos que es necesario modificar la alimentación según la situación de cada persona.

En los últimos años, los hábitos alimenticios han cambiado mucho en todas partes ya sea por el estilo de vida actual, las tensiones por las prisas y la falta de tiempo impiden a muchas personas mantener una alimentación saludable.

La mayoría de las personas se nutren de manera deficiente debido a su excesivo consumo de proteínas, o de grasas, azúcares, productos procesados y artificiales.

Esto evidentemente repercute en carencias de nutrientes que inciden directamente en el bienestar físico e incrementar el riesgo de problemas de salud.

Por tanto, como conclusión, con la vida que llevamos en el “mundo actual”, es inevitable modificar los malos hábitos y el estilo de alimentación para mantener la salud.

Autor: Dr. Ruben Dario Cabral Guens. Especialista en Medicina Interna. Concepción, Paraguay.